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¿Está tu empresa preparada para un ciberataque? 7 claves para proteger tu infraestructura tecnológica

Ciberseguridad corporativa conectada

Si mañana tu organización no pudiera acceder a sus archivos, aplicaciones o red, ¿podría seguir trabajando? ¿Sabría qué sistemas recuperar primero y cuánto tiempo necesitaría?

Un incidente de ciberseguridad puede interrumpir la actividad de una pyme o afectar a los servicios que una administración presta a la ciudadanía. Prepararse exige algo más que instalar herramientas: requiere conocer la infraestructura, proteger los accesos y comprobar que es posible recuperar los servicios.

Estas siete claves te ayudarán a identificar qué aspectos conviene revisar.

1. Conoce tus sistemas y prioriza los riesgos

El primer paso es saber qué necesitas proteger. Un inventario actualizado debe identificar servidores, equipos, aplicaciones, servicios en la nube, redes y sistemas de almacenamiento y copias de seguridad.

Pero no basta con enumerarlos. Es necesario conocer sus dependencias y determinar qué consecuencias tendría su interrupción. Una aplicación de gestión, por ejemplo, puede depender de varios servidores, de la conexión entre sedes y de un servicio de autenticación.

Priorizar los sistemas críticos permite orientar las inversiones hacia los riesgos con mayor impacto. Esta revisión también debe contemplar actualizaciones pendientes, equipos sin soporte y servicios expuestos innecesariamente.

La pregunta clave es: ¿sabes qué elementos de tu infraestructura no pueden fallar para mantener la actividad?

2. Protege los accesos y revisa los permisos

Una cuenta comprometida puede abrir la puerta a información y servicios esenciales. Por eso, conviene revisar tanto la autenticación como los permisos concedidos.

Entre las medidas prioritarias están:

  • Activar la autenticación multifactor, especialmente en accesos remotos y cuentas de administración.
  • Conceder únicamente los permisos necesarios para cada función.
  • Retirar las cuentas y accesos que ya no se utilizan.
  • Separar las cuentas administrativas de las de uso habitual.

Estas medidas encajan con el enfoque Zero Trust: no considerar seguro un acceso únicamente porque procede de la red interna.

La protección debe acompañarse de pautas claras para que el personal identifique solicitudes sospechosas y sepa cómo comunicarlas.

3. Segmenta la red para limitar el alcance de un incidente

No todos los dispositivos necesitan comunicarse entre sí. Los equipos de empleados, los servidores, las cámaras IP y las conexiones de visitantes tienen funciones y riesgos diferentes.

Segmentar la red y controlar las comunicaciones entre sus distintas zonas ayuda a limitar la propagación de un incidente. Crear redes separadas no es suficiente si después se permite cualquier tráfico entre ellas.

La Wi-Fi debe formar parte de este diseño, con autenticación, aislamiento y supervisión adecuados.

En Globalan contamos con experiencia en redes y soluciones Wi-Fi empresariales, incluyendo tecnologías de HPE Aruba Networking, para integrar conectividad, rendimiento y protección en una misma arquitectura.

4. Supervisa la actividad y define quién atiende las alertas

Los intentos de acceso, las conexiones anómalas o los cambios inesperados pueden aportar señales de un incidente. Para detectarlos, es necesario disponer de registros y herramientas de supervisión adaptados al entorno.

Soluciones como SIEM, EDR y NDR ofrecen capacidades complementarias para analizar eventos, equipos y tráfico de red. Sin embargo, una alerta solo resulta útil si alguien puede interpretarla y actuar.

La revisión debe aclarar qué se supervisa, quién recibe los avisos y cómo se escala una incidencia.

La importancia de los equipos CSIRT

Los equipos de respuesta a incidentes, o CSIRT, aportan capacidades especializadas de coordinación y actuación. La experiencia de Globalan en proyectos relacionados con este ámbito, incluido CSIRT-CAN, forma parte de su conocimiento de las necesidades tecnológicas y operativas de empresas e instituciones.

5. Comprueba que puedes recuperar la actividad

Tener copias de seguridad no equivale a tener garantizada la recuperación. Es necesario comprobar que están protegidas, que incluyen la información necesaria y que pueden restaurarse.

Una estrategia de recuperación debe contemplar:

  • Copias separadas y protegidas frente al compromiso de los sistemas principales.
  • Copias inmutables o desconectadas cuando corresponda.
  • Pruebas periódicas de restauración.
  • Procedimientos y recursos para recuperar los servicios.

Además, la organización debe decidir cuántos datos puede permitirse perder y cuánto tiempo puede permanecer sin servicio, objetivos conocidos como RPO y RTO.

Estas decisiones corresponden al negocio y a los responsables del servicio, no únicamente al departamento de informática.

6. Prepara la respuesta antes de necesitarla

Ante un incidente, improvisar puede retrasar la recuperación. Un procedimiento de respuesta debe establecer quién coordina la actuación, cómo se evalúa el alcance y qué medidas se pueden tomar para contenerlo.

También debe definir los canales de comunicación y la coordinación entre responsables técnicos, dirección y asesoramiento jurídico cuando sea necesario.

No hace falta comenzar con un documento extenso. Es preferible un procedimiento claro, conocido y probado que un plan detallado que nadie sabe aplicar.

Los ejercicios de simulación permiten detectar dependencias, contactos desactualizados o decisiones que todavía no tienen un responsable asignado.

7. Integra los requisitos normativos en la infraestructura

La revisión técnica debe coordinarse con las obligaciones que correspondan a cada organización. El Esquema Nacional de Seguridad (ENS), la protección de datos y, cuando resulte aplicable, el marco relacionado con NIS2 deben abordarse según la actividad, los servicios y el ámbito de la entidad.

El objetivo no debe limitarse a generar documentación, sino a conectar los requisitos con controles y procedimientos que funcionen.

Globalan desarrolla servicios de consultoría en protección de datos y apoyo a la implantación del ENS, combinando las dimensiones organizativa, normativa y técnica.

El primer paso: revisar tu infraestructura

No haber sufrido un incidente conocido no demuestra que una organización esté preparada. La diferencia está en conocer sus riesgos y comprobar que sus medidas de protección y recuperación funcionan.

En Globalan combinamos ingeniería de telecomunicaciones, redes empresariales, seguridad TI y consultoría para abordar la infraestructura como un conjunto, teniendo en cuenta las dependencias entre sus sistemas.

¿Sabes dónde están los puntos débiles de tu infraestructura y qué servicios podrían verse afectados? Contacta con Globalan para solicitar una revisión y definir las mejoras prioritarias para tu organización.

GLOBALAN
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